1. Hervir una gran cantidad de agua en una cacerola. No es necesario añadir sal, ¡la panceta y el pecorino están bastante salados!
2. Sumergir la pasta en el agua y cocinar durante 9 minutos dependiendo del tipo de pasta (lo mejor es seguir el tiempo de cocción indicado en el paquete).
3. Mientras tanto, corta la panceta en tiras grandes de un cm de cada lado.
4. Asar la panceta en una sartén, sin añadir grasa.
5. Después de 2-3 minutos a fuego alto, retiramos casi toda la grasa de la sartén, quedando el equivalente a una cucharada. Para reservar.
6. En un bol mezclar el huevo, las yemas y la nata. Pimienta (muy) generosamente, la pimienta aporta “frescura” al plato.
7. Cuando la pasta termine de cocinarse, recalienta la panceta a fuego lento.
8. Escurrir la pasta, guardando en un bol un poco de agua de cocción.
9. Vierta la pasta en la sartén con la panceta (apagada), luego agregue la mezcla de huevo + nata, mezclando rápidamente. ¡Ten cuidado de que los huevos no se cocinen demasiado rápido o corres el riesgo de tener huevos revueltos! Agrega poco a poco un poco de agua de cocción de la pasta hasta obtener una salsa cremosa.