1. Lavar los espárragos, quitarles las puntas que estén demasiado blancas, cortar los espárragos por la mitad. Pon a hervir una olla con agua con sal. Sumerge las puntas (las que no tienen puntas) en agua hirviendo durante 5 minutos. Luego agrega los extremos con las puntas (más frágiles) y cocina por 5 minutos. Escurrir todo.
2. Precalienta el horno a 200°C. Mezclar la mitad del gorgonzola, las puntas más grandes sin punta de los espárragos (unos 200 g), la ricota, sal y pimienta. Unta esta crema sobre la base de la pizza dejando solo los bordes de la masa de la pizza.
3. Luego distribuye las puntas de espárragos verdes restantes sobre la pizza. Espolvorea con emmental rallado y el resto de la crema de gorgonzola. Salpimentar nuevamente.
4. Coloca la pizza de trufa en el horno y cocina durante 15 minutos. Terminar en modo grill durante 3-4 minutos para que se dore el queso. Coloca unas rodajas de rábano y hojas de rúcula sobre tu pizza. Sirva caliente o tibio con una cerveza de trufa.